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El panel, conocido como la Comisión Medicaid, expresó que los estados deberían tener más libertad de alterar los beneficios y la elegibilidad del programa, que sirve a más de 50 millones personas de bajos ingresos.

Además, expresó que los estados deberían permitir enrolar a algunos de los beneficiarios de Medicaid más enfermos, incluyendo residentes de hogares de ancianos y personas con discapacidades, en planes de salud administrada.

El panel expresó que tales planes "proveerían un hogar médico y atención de salud mejor coordinada" para personas admitidas tanto en Medicaid como en Medicare. La atención de salud a menudo esta fragmentada debido a que Medicaid paga a los hogares de ancianos mientras que Medicare es el principal pagador de médicos y hospitales, y en muchos casos "los datos clínicos no son compartidos," expresó el panel.

Las personas enroladas simultáneamente en los dos programas representan el 13% de los beneficiarios de Medicaid, y más del 40% de los costos de Medicaid. Medicaid, es financiado colectivamente por el gobierno federal y los estados, cubre a dos tercios de los 1,6 millones de residentes de hogares de ancianos de la nación.

"Los costos previstos para los servicios de atención de salud de largo plazo en este país amenazan la sostenibilidad futura del programa Medicaid," advirtió el panel. Recomendó que el gobierno federal y los estados proporcionen nuevos incentivos tributarios para que las personas compren seguros de salud privados que cubran los costos de la atención de salud de largo plazo, de modo que no se confíen tanto en Medicaid.

"La política pública debería promover la responsabilidad y planificación individual para las necesidades de atención de salud de largo plazo," expresó el panel, dirigido por el anterior Gobernador de Tennessee el Republicano Don Sundquist.

En términos generales, el panel expresó que los estados deberían ser libres "para consolidar o redefinir las categorías de la elegibilidad" y se les debería dar "mayor flexibilidad para diseñar paquetes de beneficio de Medicaid".

Las propuestas ocasionaron una rápida negativa por parte de los demócratas quienes serán responsables de Medicaid en el nuevo Congreso. El Representante de Michigan, John D. Dingell, que está en línea para llegar a ser presidente del Comité de Energía y Comercio, se refirió al panel como "una comisión seleccionada a mano y amotinada contra las familias trabajadoras".

El Senador de Montana, el Demócrata Max Baucus, esta en línea para dirigir el Comité de Finanzas, expresó que muchas de las propuestas harían más difícil para "los Americanos más vulnerables" obtener atención de salud completa.

John C. Rother, director de política de AARP, el lobby para los Americanos más viejos, expresó, "En algunos estados, flexibilidad significa cortar beneficios".

Pero Christina Pearson, portavoz del Secretario Leavitt, expresó, "El sostiene que una mayor flexibilidad para los estados promoverá una mayor satisfacción de las necesidades de los diferentes grupos de población".

Grace-Marie Turner, miembro de la comisión, expresó, "Personas que dependen tanto de Medicaid como de Medicare son los beneficiarios más vulnerables, pero en la mayoría de los casos, nadie procura la atención de su salud". Incluso si un estado quiere colocarlos en salud administrada, pueden tomar meses o años para obtener la aprobación federal, expresó la Señora Turner, presidenta del Instituto Galeno, un centro de investigación enfocado en las políticas de salud.

La comisión expresó que los estados deberían poder colocar a cualquier beneficiario de Medicaid en salud administrada sin necesidad de obtener "una renuncia o cualquier otra forma de aprobación federal". Pero, expresó, los individuos deberían poder "optar por fuera" de la salud administrada.

Gwendolyn G. Gillenwater, miembro de la comisión y directora de política de la Asociación Americana de Personas Con Discapacidades, un grupo de apoyo, votó en contra del informe.

"Las Personas con discapacidades no han tenido una buena experiencia con la salud administrada," expresó la Señora Gillenwater. "Necesitamos protección y salvaguardias federales. Las personas con discapacidades deberían tener por lo menos una elección de dos planes de salud administrada. ¿Y cuáles son sus opciones si opta fuera de la salud administrada? Las alternativas son cada vez mas limitadas".

El panel expresó que el Congreso debería reordenar la ley de Medicaid para alentar el uso de casas de atención de salud y servicios comunitarios, en vez de hogares de ancianos y otras instituciones.

En una entrevista, Angus King, el anterior gobernador de Maine que es vice presidente del panel, expresó: "Necesitamos revertir la tendencia institucional de Medicaid. La atención de salud comunitaria — eso es lo que las personas quieren. Es preferible para los beneficiarios. Y es menos costosa".

El panel instó a la administración Bush a estudiar una novedosa idea: subvenciones federales crecientes para grupos de bajos ingresos enrolados en Medicaid, mientras se recortan subvenciones para personas de altos ingresos enroladas en el programa. El panel expresó que esto ayudaría a lograr el "propósito principal de Medicaid," servir a las personas de bajos ingresos.